La patética y sombría melancolía que me acoge por estos días me martiriza: sentir ese…. Sin sabor, ese algo que te hace sentir estúpido, el recordar los errores, el suponer que sin los errores todo sería perfecto, pasear por los recuerdos bonitos, esa nostalgia llorona que aparece sin avisar, esa sensación absurda de soledad, absurda porque solo es producto de la imaginación nostálgica, esa imaginación aterradora que a veces hace que la vida sea miserable, con arrepentimientos y golpes de pecho. Tonta nostalgia, y estúpida melancolía, de qué me sirves sino es para recordarme mis errores y todo lo que perdí por ellos, estas ahí, expectante a cualquier error para remarcarlo, impides el paso para sentir un descanso, no te quieres salir, te amarras a mis pies y manos con nudos casi imposibles de soltar, te apoderas de mis órganos para solo sentir ese vacío espantoso y no dejas salir las sonrisas, lo único que asoma son las lágrimas, al final, estas ahí para hacerme entender que nada bueno traen los errores.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario