sábado, 23 de mayo de 2009

CARTA A RENE

Bueno, para empezar debo decirles que Rene es la persona que fue mi primer profesor de dramaturgia (y hasta ahora el único), él es una muy buena persona, muy creativo y muy listo. Un día, como parte de un ejercicio nos hizo escribirle una carta, desde su posición como hombre, la verdad fue bastante complicado, pero nos dio una guia para poder hacerla nos dijo que escribiéramos la carta basada en lo siguiente: veo, yo soy, te doy y te pido. Y la verdad así la hice. Cuando la leí lloré, no sé si por que ese día estaba algo emotiva, o por que en serio esta carta toco fibras en mi, al final creo que era algo de ambas, por que casi todas mis compañeras lloraron.


Veo un hombre sensible, con ánimo de entender, con espíritu de lucha, veo que puedes ser un buen amigo, creo que puedes romper ese prototipo de hombre que vemos las mujeres en general, pues no eres machista y puedes entender nuestros ideales, o al menos abres tu mente y tus oídos para dejarlos entrar; veo un hombre romántico, un hombre que ha sabido disfrutar su vida al máximo, así mismo, veo que a cada experiencia le sacas el mayor aprendizaje, el más bueno, o al menos eso me parece.
Yo soy una mujer joven, con ganas de empezar a vivir, vivo enamorada del amor y de los sueños, y de los sueños puedo decir que se me vieron lejos hasta este momento en que me veo compartiendo contigo esta experiencia. Soy indecisa, suelo confundir las situaciones con facilidad, así que cometo errores diferentes frecuente mente, pero creo que siempre busco la manera de levantarme y aprender de ellos. La vida me ha golpeado en diferentes sentidos, pero he sabido recuperarme y siempre poder sonreír después de cada golpe.
Es difícil poder decir que puedo darte, por que para mi eres extraordinario. Durante este tiempo te has convertido en uno de los hombres que mas admiro, puedo decir que te doy mi humildad, pero con la tuya tienes; mi sencillez, pero no creo que tengas que ser mas sencillo de lo que eres; mi facilidad para soñar, pero creo que has llegado mas allá de los sueños. Creo que lo más preciado que tengo para darte es mi admiración.
Qué más puedo pedirte, si no es que sigas con tu entusiasmo con el que trabajas, esa chispa que tienes para poder convencer con tus palabras, esa seguridad con que haces tus cosas y esa capacidad de escuchar opiniones. Solo te pido una cosa, y es, que no dañes esa buena imagen que tengo de ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario